martes, 20 de agosto de 2019

JUAN BOSCH: DIGNIDAD Y DECORO

EL PUÑO DE LA DIGNIDAD Y EL DECORO

El puño de la dignidad y el decoro


El 30 de Junio se define como un proyecto democrático y progresista. Tiene por propósito preservar el legado teórico de Juan Bosch, expresado en sus obras de investigación política, sociológica, histórica y cultural como en su praxis política sustentada en los valores éticos, humanistas y patrióticos que por igual sustentaron Juan Pablo Duarte, Gregorio Luperón y todos aquellos dominicanos que amaron y aman esta patria quisqueyana.

lunes, 24 de junio de 2019

Ha muerto Marta Harnecker



Marta

Ha muerto Marta Harnecker, una amiga, una maestra. Con ella aprendí a entender el mundo, con ella me formé como intelectual, como militante, como persona. Sus "Cuadernos de educación popular" han sido leídos, releídos, subrayados, devorados. Su "Conceptos elementales del materialismo histórico" ha sido mi libro de cabecera durante años. Guardo como un tesoro su dedicatoria en el libro "América Latina: Izquierda y crisis actual".


Coincidí con Marta Harnecker varias veces, en Cuba. Me la presentó otro amigo, otro maestro también muerto hace unos años: Ernesto Gómez Abascal. Esas veces siempre comíamos juntos y las tertulias se alargaban, y se alargaban... Las discusiones entre el maestro y el alumno sobre Oriente Próximo eran seguidas con avidez por Marta, siempre deseosa de conocer el estado de los movimientos populares en el mundo. Un mundo que Ernesto conocía a la perfección y en el que yo me iba asentando.

Marta no se cansaba de preguntar, de apuntar, de conocer, de analizar. Martasiempre ponía el contrapunto a nuestras casi eternas discusiones con una sonrisa, siempre hacía la pregunta adecuada, la pregunta mordaz. No tenía miedo de reconocer que había cosas que desconocía, y se empapaba de ellas con avidez. No se cansaba de conocer, no se cansaba de analizar, no se cansaba de estudiar. Así ha vivido, así ha muerto. Y gracias a ello muchos, muchas hemos aprendido.

Si ya estaba casi huérfano con la muerte de Ernesto, ahora estoy huérfano del todo.

Hasta siempre, maestra, hasta siempre.
El Lince


El 30 de Junio se define como un proyecto democrático y progresista. Tiene por propósito preservar el legado teórico de Juan Bosch, expresado en sus obras de investigación política, sociológica, histórica y cultural como en su praxis política sustentada en los valores éticos, humanistas y patrióticos que por igual sustentaron Juan Pablo Duarte, Gregorio Luperón y todos aquellos dominicanos que amaron y aman esta patria quisqueyana.

martes, 4 de junio de 2019

Guerra comercial entre Estados Unidos y China



El 30 de Junio se define como un proyecto democrático y progresista. Tiene por propósito preservar el legado teórico de Juan Bosch, expresado en sus obras de investigación política, sociológica, histórica y cultural como en su praxis política sustentada en los valores éticos, humanistas y patrióticos que por igual sustentaron Juan Pablo Duarte, Gregorio Luperón y todos aquellos dominicanos que amaron y aman esta patria quisqueyana.

Juan Bosch: MI ENCUENTRO CON HOSTOS.



 “El hecho más importante de mi vida hasta poco antes de cumplir 29 años fue mi encuentro con Eugenio María de Hostos, que tenía entonces casi 35 años de muerto. 

El encuentro se debía al azar; pues, buscando trabajo, lo halle como supervisor del traslado a maquinilla de todos los originales de aquel maestro de excepción… (…) Eugenio María de Hostos, que llevaba 35 años sepultado en la tierra dominicana, apareció vivo ante mí a través de su obra, de sus cartas, de papeles, que iban revelándome día tras día su intimidad; de manera que tuve la fortuna de vivir en la entraña misma de uno de los grandes de América, de ver cómo funcionaba su alma, de conocer –en sus matices más personales- el origen y el desarrollo de sus sentimientos. 

Hasta ese momento, yo había vivido con una carga agobiante de deseo de ser útil a mi pueblo y a cualquier pueblo, sobre todo si era Latinoamericano; pero, para ser útil a un pueblo, hay que tener condiciones especiales. ¿Y cómo podía saber yo cuales condiciones eran esas, y como se las formaba uno mismo sino las había traído al mundo, y como las usaba si las había traído? La repuesta a todas esas preguntas, que a menudo me ahogaban en un mar de angustia, me la dio Eugenio María de Hostos, 35 años después de haber muerto. 

(…) la lectura de los originales de Eugenio María de Hostos me permitió conocer que fuerza mueven, y como la mueven, el alma de un hombre consagrado al servicio de los demás”, (Juan Bosch, Hostos el sembrador)



miércoles, 29 de mayo de 2019

GARCÍA MÁRQUEZ EN LA CELEBRACIÓN del 70 CUMPLEAÑOS AÑOS DE JUAN BOSCH


A la izquierda  GARCÍA MÁRQUEZ , Nicolás Guillen lee un poema, Juan Bosch, Miguel Otero Silva de Venezuela  

Los actos conmemorativos del 70 cumpleaños del Maestro Juan Bosch en 1979 fueron un acontecimiento nacional e internacional. El destacado político e intelectual había nacido en la provincia de La Vega, República Dominicana, el 30 de junio de 1909.

Gabriel García Márquez y otros intelectuales de renombre, como el poeta cubano Nicolás Guillén, visitaron entonces por primera vez la República Dominicana para celebrar con el líder político y escritor dominicano.

Guillén había sido padrino de las bodas de Bosch con Doña Carmen Quidiello celebradas en La Habana, Cuba, a inicios del decenio 1940.

García Márquez recibió lecciones del arte de escribir cuentos de Juan Bosch en 1959 en Caracas, Venezuela. »Maestro», le decía delante de nosotros a Bosch quien en 1982 ganaria el Premio Nóbel de Literatura durante aquellos festejos de 1979.

Vale recordar que el Gabo le solicitó a Bosch una especie de comentario que incluyó en la solapa de su primera edición de medio millón de ejemplares de «Crónica de una Muerte Anunciada» publicada antes de recibir el Premio Nóbel.


García Márquez con esta obra rompió un silencio literario que se había autoimpuesto luego del Golpe de Estado de 1973 contra Salvador Allende. El autor de «Cien Años de Soledad» había prometido que no volvería a publicar hasta que cayera derrocada la dictadura de Augusto Pinochet.

Ese era un tema recurrente en sus tertulias. De eso conversamos.

Una foto en que aparece Garcia Márquez con el grupo de celebridades que visitó hace 35 años la República Dominicana fue tomada en el Club Mauricio Báez el 1ro. de Julio de 1979, al otro día de cumplirse el 70 cumpleaños de Juan Bosch.

El día anterior, 30 de junio, por la mañana comenzaron los festejos en la ciudad La Vega. Después del mediodía de este sábado día 30 los invitados nos trasladamos a almorzar al Hotel Montaña en Jarabacoa.

Todos los intelectuales llegaron al país el viernes 29 de junio, a excepción de García Márquez que llegó el sábado al mediodía en un avión que le facilitó en Panamá el general Omar Torrijos.

-Gabriel no vino ayer -decía Juan Bosch el sábado 30 de junio de 1979- porque él cree que los viernes son de mala suerte para viajar.

Antes del acto del 1ro. de julio estuvimos un rato en el apartamento donde residía Juan Bosch en la calle César Nicolás Penson. Allí con Regis Debray y Gabriel García Márquez nos tomamos una foto Vicente Bengoa y yo. Bengoa me dijo que conserva esa foto pero que no recuerda donde la tiene. Ojalá sus hijos y nietos le ayuden a buscarla.

La foto de la portada de mi libro «Juan Bosch y García Márquez, Entrevistas», fue tomada en el apartamento de Bosch situado a pocos metros de la residencia del Embajador de los Estados Unidos en Santo Domingo.

En una de las fotos de los actos que se realizaron con motivo del cumpleaños 70 de Bosch se ve una grabadora que sostiene García Márquez en su mano. Esa grabadora era mía. Después de ese acto nos trasladamos al apartamento donde aún reside Milagros Ortiz Bosch y grabamos la entrevista que aparece en mi libro en la cual tratamos diversos tópicos.

De la técnica de resumir los textos, hasta de la crisis política de América Latina, conversamos con el Gabo.



Además de conmemorar los 70 años de Juan Bosch, este acto sirvió para solidarizar al pueblo dominicano y los intelectuales presentes con la Revolución Sandinista triunfante en esos días y amenazada con una intervención de la OEA… En mis papeles debe estar el borrador del original firmado por García Márquez, Nicolás Guillén, Debray, Juan Bosch y otros intelectuales, de un documento dirigido a quien era en ese momento presidente de los Estados Unidos de América: Jimmy Carter.

Recuerdo que a la salida del Club Mauricio Báez llevamos al Gabo hasta un automóvil en el que todo el mundo quería ir…yo le seguí en el Peugeot de Pedro Mir conducido por el Poeta Nacional.

La noche avanzaba…donde Doña Milagros conversamos distendidamente con el Gabo. Comimos chicharrones de pollo, y realizamos la entrevista. Más tarde nos encontramos por casualidad en el ristorante Vesuvio del Malecón.

La noche rindió…era domingo. El día aún más fue abundante en tiempo disponible. Al mediodía habíamos almorzado comida criolla del maestro Mike Mercedes, todos incluyendo al Gabo, en el restaurante típico que tenía Diómedes Mercedes en la avenida Tirandentes casi esquina 27 de Febrero.

Al otro día, lunes 2 de julio de 1979, el Presidente Antonio Guzmán recibió a los convidados de Bosch en el Palacio Nacional. No estuvo García Márquez, quien se marchó del país ese día temprano. A la República Dominicana el Gabo no retornó nunca más, con la excepción de un día del año 1994 que pasó en tránsito por el aeropuerto Las Américas y ofreció unas declaraciones en solidaridad con el doctor José Francisco Peña Gómez


El 30 de Junio se define como un proyecto democrático y progresista. Tiene por propósito preservar el legado teórico de Juan Bosch, expresado en sus obras de investigación política, sociológica, histórica y cultural como en su praxis política sustentada en los valores éticos, humanistas y patrióticos que por igual sustentaron Juan Pablo Duarte, Gregorio Luperón y todos aquellos dominicanos que amaron y aman esta patria quisqueyana.

Ideología y táctica en la actividad política

Coordinación de educación M30J 



Por  Juan Bosch, Presidente Ad Vitan PLD

Para las masas de los pueblos lo que cuenta en la formación de sus posiciones políticas son los hechos que les causan perjuicio en sus condiciones materiales de existencia, no lo que en la ciencia política se llama ideología revolucionaria; y aunque hemos dicho eso mismo varias veces, en ocasiones en las páginas de esta revista, nos parece necesario insistir en el tema diciendo que no son las ideas de determinadas personas las que transforman a la sociedad sino que son los sufrimientos de la sociedad que transforman las ideas de los hombres.

Alguien puede pensar ante el ejemplo de la obra de Carlos Marx, que con sus ideas él ha transformado a una gran parte de la humanidad, y no ha sido precisamente así. Lo que sucedió fue un estudio de los acontecimientos ocurridos en la historia humana convencieron a Carlos Marx de que la base de la vida del hombre es material, que son las condiciones materiales de existencia de los hombres las que los llevan a luchar para mejorarlas y esa lucha desemboca en procesos políticos de carácter revolucionario.

Veamos un caso de la historia de nuestro país: la idea de fundar una organización secreta llamada La Trinitaria para que ella dirigiera la lucha por la independencia nacional no se formó en la cabeza de Juan Pablo Duarte porque el fuera un hombre de inteligencia excepcional y de pureza patriótica inmaculada: esa idea fue formándose en su cerebro porque la parte que hablaba español del pueblo de la isla que en esos años se llamaba República de Haití venía padeciendo de males económicos que achacaba a errores del gobierno.

Duarte percibió esa actitud y en vez de limitarse a pensar que el remedio de esos males era un cambio de gobierno debía ser también un cambio en el estado de sometimiento del pueblo de lengua española a las autoridades haitianas, y como ese criterio era compartido por varios compañeros y amigos suyos se dedicó a poner en ejecución la idea de hacer del territorio de la porción oriental de la isla una república independiente de Haití.

Lo que le dio categoría histórica a la fundación de la Trinitaria fue la adhesión del pueblo a sus propósitos, y esa adhesión se debió a que desde el año 1836 las condiciones materiales de existencia de las masas del país habían empezado a ser deterioradas por una serie de acontecimientos algunos de los cuales tenían sus orígenes en crisis económicas de países como Estados Unidos y Francia y otros los tenían en cambios atmosféricos como sequias de larga duración.

El pueblo de la parte haitiana de la isla (y decimos parte haitiana porque allí se había establecido la Republica de Haití desde el año 1804) padecía también el deterioro de sus condiciones materiales de existencia, pero naturalmente, ningún haitiano de los que culpaban a Boyer de sus males pensó en separar la parte haitiana de la que ocupaba el pueblo de lengua española; lo que querían los haitianos era derrocar el gobierno de Boyer y poner en su lugar uno diferente, como lo hicieron en el año 1843 cuando llevaron a cabo el levantamiento conocido con el nombre de la Reforma que por cierto recibió apoyo en la parte oriental de la isla de los trinitarios a los que les caía muy bien el derrocamiento de Boyer porque eso facilitaba los trabajos conspirativos que estaban llevando a cabo.

Hay revoluciones que se hacen sin necesidad de que los revolucionarios estén unidos por una posición ideológica y ni siquiera por una organización política o por la autoridad de un caudillo o un líder; tal fue el caso de la Restauración. Los que organizaron ese movimiento y lo dirigieron no eran conocidos por los que se lanzaron a participar en él, y sin embargo tan pronto comenzó, el pueblo, en sus capas más bajas, lo hizo suyo con tanta pasión que descalabro el poder militar español a tal punto que el 7 de enero de 1865, esto es, antes de que se cumplieran dos años y  cinco meses del día en que unos pocos hombres de armas iniciaron la guerra, el Congreso español conoció un proyecto de ley que ordenaba el abandono del territorio dominicano.

La gran mayoría de los jefes dominicanos de esa guerra eran totalmente desconocidos del pueblo cuando ella empezó incluyendo ente esos desconocidos a Gregorio Luperón, y por tanto nadie entro en ella siguiendo a un jefe; al levantamiento de Capotillo no se le hizo propaganda de ningún género antes de que se produjera; la guerra no comenzó con una declaración de principios que la justificara sino directamente con la acción armada.

¿Qué fue, pues, lo que provoco el arrollador alud de pueblo que desde el momento mismo de la iniciación de esa guerra se enrolo en las filas restauradoras y combatió en ella con fiereza de tigre?

Lo que provoco ese alud fue una crisis económica cuando se dio orden de que se retirara de la circulación el dinero dominicano en billetes que debían ser cambiados por billetes españoles, pero como diría de La Gándara, la operación de cambio “se llevaba a cabo con grande lentitud, de manera que con dificultad podía cambiarse en un día a razón de 100 pesos por persona”, y a causa de eso “las gentes se pasaban el día con las papeletas (billetes) en la mano, sin poder comprar lo que necesitaban”, a lo que hay que agregar el descuento que se le hacía a la moneda dominicana: por 100 pesos se pagaban 20 o 30 españoles; y por si fuera poco, se les puso un impuesto a las cargas y en esos tiempos todo lo que se compraba y se vendía se transportaba a lomo de caballos o de mulos cuyos dueños eran bajos  y medianos pequeños burgueses que invertían todo su dinero en comprar y alimentar esos animales y su número era alto pero además cada dueño de una recua empleaba peones que hacían el cuido de los animales y los dirigían a los viajes.

Esa política fiscal creaba un tipo de oposición muy peligrosa porque con ella se agraviaba a bajos y medianos pequeño-burgueses de las más diversas actividades, pero peor fue lo que se hizo con los militares dominicanos pasados a la reserva del ejército español; primero se le retraso durante meses el pago de sus sueldos y después se les dejo de pagar con el pretexto de que el gobierno de la flamante provincia española de Santo Domingo no tenía dinero.

Otro tanto sucedió con la revolución haitiana, de la cual hemos dicho repetidas veces ha sido la más compleja de los tiempos modernos porque fue a  la vez una guerra social, de esclavos contra amos, racial, de negros y mulatos contra blancos; de independencia porque acabo creando la Republica del Sur, y además, internacional porque las fuerzas de Toussaint y de Jean François combatieron a invasores ingleses y españolas; y esa guerra, que tenía tantas cargas explosivas, fue desatada por acontecimientos que tuvieron lugar, no en Haití-que en los días de la revolución se llamaba Saint Domíngue-, sino muy lejos, en Francia. Esos acontecimientos tienen en la historia mundial un nombre: el de la revolución francesa o como la llamaba Federico Engels, la Gran Revolución.

La Gran Revolución se hizo en Francia para destruir el poder político de los nobles de origen feudal y establecer en su lugar el de la burguesía, y la colonia francesa de Saint Domingue estaba organizada a base de esclavos africanos abajo y blancos y mulatos esclavistas arriba, pero había también blancos que no eran ricos sino empleados de los ricos y del gobierno francés, lo que formaba un amasijo de clases y capas en las que iba a influir la Gran Revolución provocando luchas muy fuertes entre los blancos ricos, de los cuales había muchos con títulos de nobleza, los llamados “pequeños blancos” y los mulatos ricos. En esas luchas hubo numerosos episodios sangrientos en los que murieron personajes conocidos lo mismo de un lado que de otro.

En Saint Domingue, pues, se creó una situación de lucha de clases en los niveles superiores que iba a provocar un levantamiento de esclavos dos años después de haber comenzado en Francia la Gran Revolución, y con ese levantamiento empezó la revolución haitiana, la más profunda y costosa en vidas y en bienes que conoció el Nuevo Mundo.

El jefe del levantamiento de los esclavos de Haití era uno de ellos, llamado Bouckman. Bouckman desempeñaba funciones de capataz de cuadrillas de esclavos de un ingenio azucarero propiedad de un francés riquísimo, miembro del grupo de esclavistas denominado los grandes blancos. Pero casi nadie en Haití sabía quién era Bouckman, un negro africano que con toda seguridad no había oído hablar nunca de posiciones ideológicas ni cosa parecida.

La Gran Revolución había empezado a mediados de 1789; el levantamiento de Bouckman tuvo lugar en la noche del 14 de agosto de 1791 y con el empezó la revolución haitiana que duraría trece años y terminaría con el establecimiento de la Republica de Haití, la segunda de América porque  la primera fue la de Estados Unidos, y en los años de lucha a muerte que llevaron a acabo los esclavos africanos contra ejércitos poderosos de Europa, de las filas de los negros salieron grandes jefes como Toussaint Louverture, Henry Christophe, Jean Jacques Dessalines, Alexander Petion, ninguno de los cuales leyó jamás un libro de Marx o de Lenin, y no solo porque a fines del siglo XVIII y a principios del XIX esos libros o se habían escrito sino además porque de haber estado circulando tales obras sus amos no les habrían permitido que las leyeran.

Naturalmente que cuando se hizo la revolución haitiana y cuando se fundó La Trinitaria y se llevó a cabo la guerra de la Restauración la ciencia política no tenía el grado de desarrollo que tiene hoy, pero además la parte moderna de esa ciencia no era conocida ni en la Republica Dominicana ni en Haití, de manera que los jefes revolucionarios mencionados en este trabajo no podían estudiar esas obras y en consecuencia estaban obligados a actuar guiados por apreciaciones instintivas, lo que equivale a decir objetivas, situación que no debería reproducirse en estos tiempos dado que en los últimos cien años la ciencia política se ha desarrollado basada en el materialismo histórico y los que estudian esa materia deben estar preparados para saber cómo debe ser dirigida una revolución y cuáles son las posibilidades de victoria que ella ofrecería.

Sin embargo, los hechos dicen otra cosa. Es verdad que actualmente la Política es una ciencia, pero su ejecución no lo es, porque si es ciencia cuando se le estudia, los que la aplican como tal ciencia dependen en gran medida de juicios instintivos, y por tanto subjetivos, en la misma medida en que dependían de ellos los revolucionarios haitianos y dominicanos de los siglos XVIII y XIX.

En ese aspecto de arte que hay en la aplicación de la ciencia Política lo que explica que los líderes de los Partidos Comunistas más grandes de Europa, el francés y el italiano, no hayan hecho, ni han intentado hacer, la revolución comunista. Es más, el de Francia rechazo participar en los hechos de mayo de 1968, ocasión en que las calles de Paris estaban ocupadas día y noche por multitudes que pedían a gritos una revolución, y nadie puede decir, o siquiera pensar, que la negativa del Partido Comunista francés a actuar en esa ocasión se debió a sus líderes y sus afiliados carecían de una posición ideológica revolucionaria.
Lo que decide cuando y como debe empezar una revolución no es el factor ideológico, es la capacidad táctica, y la táctica no es izquierdista ni derechista; es una facultad relacionada directamente no con los conocimientos de esta o de aquella materia sino con la aplicación de esos conocimientos, no es el producto de tales o cuales estudios sino un don’ el don de actuar en el momento preciso y en la forma precisa para conquistar lo que se persigue. Las revoluciones no son dirigidas por quienes quieren sino por quienes pueden dirigirlas, y solo pueden dirigirlas las que tienen ese don.

Una revolución esta siempre cargada de elementos complejos entre los cuales abundan los antagónicos. Veamos el caso de la que lleva el nombre de rusa por haberse dado en Rusia. Esa, que se considera la revolución clásica de las del mundo moderno, no habría podido hacerse si no se hubieran reunido todas las condiciones que hacían falta para que terminara como termino: inaugurando una nueva época en la historia, la época del socialismo.

La condición inicial fue el estallido de la Primera Guerra Mundial y la participación en ella de Rusia; la segunda fue la alianza de Rusia con Francia y su posición geográfica que obligaba a Alemania hacerles la guerra al mismo tiempo a Rusia y a Francia; la tercera fue su inferioridad militar ante Alemania, una inferioridad tan notable que poco después del primer año de la guerra las bajas rusas en prisioneros, muertos y heridos pasaban de un millón, hecho que afectaba a muchos millones de familias rusas y a la economía del país; la cuarta fue la situación  política derivada del atraso económico y  social de Rusia, en virtud de la cual el gobierno ruso estaba encabezado por un zar (emperador), y era el quien cargaba con la formidable oposición provocada por el estado de la guerra y la situación de hambre de las grandes masas del pueblo que se agravo a fines de 1916 y principios de 1917; la quinta fue la necesidad de hacer la revolución democrático burguesa destronando al zar para formar un gobierno de la burguesía que pudiera mantener la guerra y por tanto la alianza con Francia e Inglaterra, países de los que procedían los capitales invertidos en las más importantes industrias rusas, entre ellas las que fabricaban armas.
El derrocamiento del zar tuvo lugar a fines de febrero de 1917, fecha del calendario ruso. Con el empezaron la Revolución Rusa y las movilizaciones de las masas que esperaban el final inmediato de la participación de Rusia en la guerra. El nuevo gobierno, formado por los representantes de la burguesía, no podía pedir la paz porque los nexos económicos de la burguesía rusa con las de Inglaterra y Francia hacían del gobierno ruso una extensión de los de esos dos países, que encabezaban al grupo de Estados envueltos en la guerra en contra de la alianza Alemana-Austrohúngara-Turca; pero al mismo tiempo que no podía pedir la paz, el nuevo gobierno ruso no podía oponerse a la entrada en Rusia de ciudadanos rusos que vivían en otros países desterrados por el gobierno del zar. Entre esos desterrados estaba Nicolás Lenin.

En Lenin se reunían las condiciones de un científico de la Política que conocía esa ciencia según la interpretación materialista que le habían dado Marx y Engels y las de un gran táctico; es más, la medida de la capacidad táctica de Lenin solo puede ser expresada correctamente diciendo que fue un genio táctico; pero a lo dicho había que sumar otra condición: su jefatura de un partido dotado de una doctrina social revolucionaria y organizada de tal manera que podía llevar a cabo grandes campanas de agitación y al mismo tiempo contaba con un numero de líderes suficiente para desempeñar todos los cargos de dirección de un gobierno si se presentaba la ocasión de que tuviera que gobernar el país.

Ese partido era el Bolchevique*, al cual se unió León Trotsky tan pronto Lenin llego a la capital de Rusia y en esos momentos Trotsky era el presidente del Soviet de San Petersburgo, en el cual estaban representados numerosos sectores de las fuerzas populares de la ciudad, entre ellos los trabajadores y los soldados.

Debido a su extraordinaria capacidad táctica, Lenin se dio cuenta, a poco de llegar a San Petersburgo, (lo que sucedió en marzo de ese año 1917 según el calendario ruso), de que el gobierno estaba atrapado en una situación sin salida porque las masas del pueblo, incluyendo en ellas a los soldados, reclamaba el fin de la guerra pero el gobierno no podía oír ese clamor sino que al contrario, enviaba constantemente más jóvenes a morir en las trincheras, y al mismo tiempo cada vez eran más escasos los alimentos porque cada vez eran más los campesinos que tenían que abandonar los campos para ingresar en las filas de los soldados.

Todos los componentes de la crisis que  la guerra había desatado sobre Rusia convergían en un punto: obreros, campesinos, jóvenes de las clases populares quedaban convertidos en soldados, y para esos soldados, sus padres, sus hermanas, sus novias, sus mujeres, esto es, para la gran mayoría del pueblo ruso la guerra era la muerte, la perdida de sus seres queridos, el hambre de la población civil; era, en suma, el agravamiento a niveles alarmantes de las condiciones materiales de existencia de las grandes masas rusas.

Para enfrentar esa situación invento Lenin la consigna de “Pan, Paz y Libertad”, que no tenía relación con problemas ideológicos’ con ella se hizo el segundo episodio de la Revolución Rusa, el de la conquista del poder**, y quienes lo llevaron a cabo no fueron ni los obreros ni los campesinos, a los que les tocaría actuar inmediatamente después pero no en el momento del ataque frontal al gobierno de la burguesía fueron los soldados que tomaron al Palacio de invierno, desde el cual se controlaba el aparato del Estado.

¿Por qué ellos, que no formaban una clase? Porque eran ellos los que estaban destinados a morir a manos del ejército alemán, y entre esa muerte y la vida en Rusia, preferían la vida en su país, que no en vano Simón Bolívar decía y repetía una frase esencialmente materialista de que “el primer deber de todo lo que existe es seguir existiendo”.

Notas:
*El nombre completo del Partido mencionado por el compañero Juan Bosch era Partido Obrero Socialdemócrata Ruso. La palabra bolchevique viene del ruso bolschetvo que quiere decir mayoría. El ala de Lenin era el ala mayoritaria en ese partido y de ahí el nombre.
**Lenin se refiere a la segunda etapa de la llamada Revolución de Febrero, que dio paso a la revolución socialista de obreros, campesinos y soldados rusos del 25 de octubre de 1917, conocida como Revolución de Octubre.

Luis Simo, Coordinador de educación M30J





El 30 de Junio se define como un proyecto democrático y progresista. Tiene por propósito preservar el legado teórico de Juan Bosch, expresado en sus obras de investigación política, sociológica, histórica y cultural como en su praxis política sustentada en los valores éticos, humanistas y patrióticos que por igual sustentaron Juan Pablo Duarte, Gregorio Luperón y todos aquellos dominicanos que amaron y aman esta patria quisqueyana.

Juan Bosch: Cuento los amos en su propia voz


Cuando ya Cristino no servía ni para ordeñar una vaca. don Pío lo llamó y le dijo que iba a hacerle un regalo, le voy a dar medio peso para el camino. Usté está muy mal y no puede seguir trabajando. Si se mejora, vuelva.

Cristino extendió una mano amarilla que le temblaba. Mucha gracia, don. Quisiera coger el camino ya, pero tengo calentura. Puede quedarse aquí esta noche, si quiere, y hasta hacerse una tisana de cabrita. Eso es bueno.

Cristino se había quitado el sombrero, y el pelo abundante, largo y negro le caía sobre el pescuezo. La barba escasa parecía ensuciarle el rostro, de pómulos salientes.
-Ta bien, don Pío -dijo–; que Dio se lo pague. Bajó lentamente los escalones, mientras se cubría de nuevo la cabeza con el viejo sombrero de fieltro negro. Al llegar al último escalón se detuvo un rato y se puso a mirar las vacas y los críos.
-Qué animao ta el becerrito comentó en voz baja, haia.
Se trataba de uno que él había curado días antes. Había tenido gusanos en el ombligo y ahora correteaba y saltaba alegremente.
Don Pío salió a la galería y también se detuvo a ver las reses. Don Pío era bajo, rechoncho, de ojos pequeños y rápidos. Cristino tenía tres años trabajando con él. Le pagaba un peso semanal por el ordeño, que se hacía de madrugada, las atenciones de la casa y el cuidado de los terneros. Le había salido trabajador y tranquilo aquel hombre, pero había enfermado y don Pío no quería mantener gente enferma en su casa.
Don Pío tendió la vista. A la distancia estaban los matorrales que cubrían el paso del arroyo, y sobre los matorrales, las nubes de mosquitos. Don Pío había mandado poner tela metálica en todas las puertas y ventanas de la casa, pero el rancho de los peones no tenía ni puertas ni ventanas; no tenía ni siquiera setos. Cristino se movió allá abajo, en el primer escalón, y don Pío quiso hacerle una última recomendación.
-Cuando llegue a su casa póngase en cura, Cristino.
-Ah, si, corno no, don. Mucha gracia -oyó responder.
El sol hervía en cada diminuta hoja de la sabana. Desde las lomas de Terrero hasta las de San Francisco, perdidas hacia el norte, todo fulgía bajo el sol. Al borde de los potreros, bien lejos, había dos vacas. Apenas se las distinguía, pero Cristino conocía una por una todas las reses.
-Vea, don -dijo- aquella pinta que se aguaita allá debe haber parío anoche o por la mañana, porque no le veo barriga.
Don Pío caminó arriba.
-Usté cree, Cristino? Yo no la veo bien.
-Arrímese pa aquel lao y la vera.
Cristino tenia frío y la cabeza empezaba a dolerle, pero siguió con la vista al animal.
-Dese una caminata y me la arrea, Cristino -oyó
decir a don Pío).

-Yo fuera a buscarla, pero me toy sintiendo mal.
-¿La calentura?
-Unju, me ta subiendo.
-Eso no hace. Ya usté está acostumbrado, Cristino. Vaya y tráigamela.
Cristino se sujetaba el pecho con los dos brazos descarnados. Sentía que el frío iba dominándolo. Levantaba la frente. Todo aquel sol, el becerrito…
-¿Va a traérmela? -insistió la voz.
Con todo ese sol y las piernas temblándole, y los pies descalzos llenos de polvo.
-¿Va a buscármela, Cristino?
Tenía que responder, pero la lengua le pesaba. Se apretaba más los brazos sobre el pecho. Vestía una camisa de listado sucia y de tela tan delgada que no le abrigaba.
Resonaron pisadas arriba y Cristino pensó que don Pío iba a bajar. Eso asustó a Cristino.
-Ello sí, don- dijo- : voy a dir. Deje que se me pase el frío.
-Con el sol se le quita. Hágame el favor, Cristino.
Mire que esa vaca se me va y puedo perder el becerro.
Cristino seguía temblando, pero comenzó a ponerse de pie.
-Si: ya voy, don -dijo.
-Cogió ahora por la vuelta del arroyo–explicó desde la galería don Pío.
Paso a paso, con los brazos sobre el pecho, encorvado para no perder calor, el peón empezó a cruzar la sabana. Don Pío le veía de espaldas. Una mujer se
deslizó por la galería y se puso junto a don Pío.

-iQué día tan bonito, Pío! -comentó con voz cantarina.
El hombre no contestó. Señaló hacia Cristino, que se alejaba con paso torpe como si fuera tropezando.
-No quería ir a buscarme la vaca pinta, que parió anoche. Y ahorita mismo le dí medio peso para el camino.
Calló medio minuto y miró a la mujer, que parecía demandar una explicación.
Malagradecidos que son, Herminia -dijo-. De nada vale tratarlos bien. Ella asintió con la mirada.
Te lo he dicho mil veces, Pío -comentó. Y ambos se quedaron mirando a Cristino, que ya era apenas una mancha sobre el verde de la sabana.






El 30 de Junio se define como un proyecto democrático y progresista. Tiene por propósito preservar el legado teórico de Juan Bosch, expresado en sus obras de investigación política, sociológica, histórica y cultural como en su praxis política sustentada en los valores éticos, humanistas y patrióticos que por igual sustentaron Juan Pablo Duarte, Gregorio Luperón y todos aquellos dominicanos que amaron y aman esta patria quisqueyana.

lunes, 27 de mayo de 2019

Consejos para que tus hijos cojan el hábito de leer

Consejos para que tus hijos lean en verano
Recomendaciones para que tus hijos cojan el hábito de leer



Tener más tiempo en verano, lejos de las obligaciones diarias, y disposición hacia el ocio, hace que sea un momento idóneo para recuperar o afianzar los buenos hábitos. En este caso me estoy refiriendo a que el verano es un buen momento para introducir a los niños en el apasionante mundo de la lectura.

Los niños están menos cansados y más dispuestos a todo, así que podemos aprovechar todo el tiempo que tienen libre para intentar algunos trucos que nos ayudarán a incentivar a los niños en la lectura.

Te damos 5 consejos para que tus hijos lean en verano.
Pautas a seguir si quieres que tus hijos lean en verano

La lectura es fundamental, junto con las matemáticas es una de las materias instrumentales en nuestro sistema educativo, y un buen potenciador de nuestro hemisferio izquierdo del cerebro.

El hábito lector se genera por repetición y entrenamiento, como casi todas las cosas en la vida. Por tanto cuanto antes se adquiera el hábito lector en los niños mucho mejor. Cuanto más se lee, más se disfruta.

La mayoría de profesores y pedagogos, observan que muchos de los problemas a los que se enfrentan los niños, a medida que van superando cursos escolares, son problemas derivados de la lectura (como la falta de comprensión, las faltas de ortografía, problemas de vocabulario, o de expresión oral, o de falta de imaginación o creatividad,etc..).

Los padres deberían ser los principales promotores de la lectura de sus hijos y para ello propongo estos 5 consejos para que tus hijos lean en verano.

1- Debemos tener siempre libros en casa y al alcance de sus manos, con el objetivo que inciten a los niños a cogerlos, a verlos y a leerlos. A mayor número de libros mejor.

2- Si quieres que tu hijo lea, predica con el ejemplo. Es importante que los niños te vean leer, ya que suelen actuar por imitación. Las familias deberían de dedicar parte de su tiempo a la lectura conjunta, es decir, cada miembro de la familia leyendo su libro, al igual que se hace con programas televisivos de interés familiar.

3- Comparte lecturas con tus hijos, el hecho de leer los mismos libros hace que puedas hablar sobre ello, que les ha parecido, que han sentido si les ha gustado, etc…y esto a la postre genera un vínculo muy interesante entre ambos. Puedes empezar desde pequeños cuando le lees cuentos por la noche, al finalizar preguntarles su opinión sobre el tema, y da tú la tuya para poder mantener una conversación con ellos.

4- Para los más pequeños, que todavía no sepan leer letras, deben realizar lectura icónica, lectura de imágenes. Puedes empezar con algunos libros que cuentan historias con solo ilustraciones, o con los libros de pictogramas (los que sustituyen palabras por imágenes), y así que sea él el que te cuenta a ti la historia que aparece en los dibujos.

5- No pierdas la buena costumbre de contarles un cuento antes de ir a dormir, incluso aunque ya sepan leer.



Terapia de lectura de niños con animales
PROMOCIONADO


Relacionados












El 30 de Junio se define como un proyecto democrático y progresista. Tiene por propósito preservar el legado teórico de Juan Bosch, expresado en sus obras de investigación política, sociológica, histórica y cultural como en su praxis política sustentada en los valores éticos, humanistas y patrióticos que por igual sustentaron Juan Pablo Duarte, Gregorio Luperón y todos aquellos dominicanos que amaron y aman esta patria quisqueyana.

viernes, 17 de mayo de 2019

SENADO RD RECONOCE A MIGUEL NÚÑEZ. SEMBLANZA!!



SENADO RD RECONOCE A MIGUEL NÚÑEZ, PINTOR DE LA PATRIA

Fidel: “Tenemos que rescatar el valor del libro y el amor a la lectura”












El 30 de Junio se define como un proyecto democrático y progresista. Tiene por propósito preservar el legado teórico de Juan Bosch, expresado en sus obras de investigación política, sociológica, histórica y cultural como en su praxis política sustentada en los valores éticos, humanistas y patrióticos que por igual sustentaron Juan Pablo Duarte, Gregorio Luperón y todos aquellos dominicanos que amaron y aman esta patria quisqueyana.